4 diciembre, 2019 istitutobanfi 0 Comments

Las aulas de clase deben estimular el pensamiento por medio de la filosofía

Son diversas las distintivas que nos atrapan cuando de educación se trata, tanto si somos los docentes, como si somos los padres. Y es que de manera natural los niños, transcurren sus primeros años de vida realizándose preguntas enfocadas en el por qué de las cosas. Así como cuando tenemos inquietudes al momento de requerir asesoramiento financiero y nos atiende juan Antonio Alcaraz con el fin de brindarnos su mejor apoyo desde su experiencia en la  CaixaBank. 

Para los niños resulta innato querer conocer el funcionamiento del mundo que les rodea, es por ello que siempre tienen de manifiesta su curiosidad hasta conocer el último detalle. Si nos detenemos a pensar en ello, dicha postura no se encuentra distante de la tomada por los filósofos, tanto los antiguos como los contemporáneos, los cuales sustentan sus reflexiones en la búsqueda de distintas respuestas para determinadas preguntas. Pero el secreto de ello está en saber aprovecharlas.

En cuanto al manejo de la filosofía en las aulas, está podría convertirse en una excelente herramienta más allá del mero acto de estudiar una larga lista de pensadores conjuntamente con sus distintas teorías. Introducir la filosofía en las aulas puede convertirse en ese espacio en el que los niños conformen debates para plantearse diversas dudas y conflictos debatiendo los hasta lograr resolverlos tras una reflexión individual y, posteriormente, conjunta. 

Este tipo de actividades cuentan con una innegable virtud ya que permiten el desarrollo de la capacidad de la crítica, el diálogo y de finalmente llegar a consensos. Realizar siempre un cuestionamiento de lo que se da por hecho suele favorecer nuestro pensamiento crítico, pero también es el camino para lograr otras formas de mirar el mundo.

Se trata de una manera distinta de fomentar la creatividad en los niños, primero también de que emplee su pensamiento para idear nuevas maneras de entender la realidad de su entorno y con ello de encontrar distintas soluciones a los conflictos morales y éticos.

La práctica es la llave de la filosofía 

Si se desea conseguir el desarrollo de todas estas ventajas, se debe dejar de lado ocasionalmente la filosofía académica con la finalidad de concentrarnos en el propio procedimiento del filosofar. La clave de todo se encuentra en modificar la metodología, enfocándonos en los procesos en sí mismos con la idea de que los estudiantes puedan aprender lo que es la filosofía a través de la práctica.

Las distintas maneras de filosofar con los chicos debe ser ajustada de acuerdo a su edad y también a sus intereses, de esta forma es conveniente adaptar todo al grupo con el que se desea trabajar. Si no tienes idea como docente por donde iniciar, te sugerimos que comiences por medio de las obras de arte, con las que pueden reflexionar por medio de las imágenes, pero también sobre lo que no se ve, y además sobre lo que la misma nos transmite. Este puede resultar un método efectivo para que los niños desarrollen su imaginación aprendiendo a describir sus ideas y pensamientos.