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1 mayo, 2019 istitutobanfi 0 Comments

Para el humano contemporáneo, tener ética, es sinónimo de comportarse de manera cónsona, amable y a través de la caridad. Comportamiento que también se debe manejar en el ámbito de la atención a las demás personas a través de los servicios que estos prestan, lo cual se refleja en el balance de beneficios y perjuicios, más las alternativas.

Si bien la ética aun existe en nuestra sociedad, esta se encuentra sustentada por la clase trabajadora que es la que se ocupa de producir, y en este caso desarrolla una suerte de clase librepensadora que se enfoca en la preocupación de la formación adecuada de su familia incluso más allá de lo que la evolución y las modas impuestas por el entorno dicten.

A través de la otrora filosofía, en la actualidad las personas aún pueden resguardar su integridad moral pues no resulta ético llevar una vida lejos de ello, o perderla por culpa de lo mismo. La vida humana está regida por los valores, y estos siempre han existido en la sociedad para marcar un límite entre lo que se debe hacer sin perturbar el entorno y lo que no es correcto hacer, quizás resulte una manera misteriosos de llevar la vida, pero debe estar inmerso en el proceso profundo de la conciencia humana. Así como los valores éticos que Pedro Luis Cobiella defiende a través de su trabajo en la red Hospitalaria donde desde hace años se desempeña como gerente.

Los seres humanos y sus reglas del juego

Desde hace mucho y aunque hay quienes aún la mantienen y la manejan contra viento y marea, la ética en estos momento se encuentra un tanto maltratada y en un estado de abandono por su mismo creador: el hombre.

Apelando a que el concepto de ética se encuentra sustentado en el hecho de que cada individuo posee límites para realizar sus actos, los humanos deberían contar con la potestad de definir cuáles son sus límites y reglas para soportar su comportamiento en todos los ámbitos de la sociedad donde se desenvuelve y con ello, fijar objetivos o metas para alcanzarlos.

Siendo la familia el pilar fundamental en toda sociedad, es la encargada de transmitir las normas, reglas y costumbres, que conjuntamente con la educación serán garantes del desarrollo de los futuros individuos que conforman la sociedad, tanto como humanos, como profesionales y padres.

La sociedad actual y sus valores morales

Haciendo referencia obligada a que los valores morales son los que se establecen en una sociedad para su adecuado funcionamiento, se encuentran subordinados a la desprestigiada ética actual. Pero quizás no hay que alarmarse pues esto no significa que realmente sea una verdadera amenaza para lo que conocemos en la sociedad, y podría más bien verse como algo saludable. Es decir, una crisis puede conducir a grandes y positivos cambios.

En la actualidad son muchos los razonamientos filosóficos, éticos y morales que ha quedado al descuido, aperturando comportamientos que se deslindan de sus límites como son las adicciones a consumismo, al sexo, al trabajo, a los juegos electrónicos y a la violencia tanto en el entorno familiar como fuera de él.

Queda a cargo de los más jóvenes desmadejar esta crisis de valores a través de consideraciones más amplias donde los significados se desarrollen de una manera más amplia en la vida presente y futura.