27 septiembre, 2019 istitutobanfi 0 Comments

La educación y la filosofía, mundos cotidianos

Así como el cultivo de semillas feminizadas marihuana forman parte de la cultura de algunos especialistas en la materia, la educación no puede deslastrarse de la filosofía, ya que ellas se encuentran ligadas de manera estrecha con el entorno social en donde se desarrollan, marcando sus bases y ritmo, además fortaleciéndose y sirviendo de catalizador para todos esos cambios que día a día se producen para abrir caminos de libre crecimiento sin imposiciones que no sean la evolución de la misma. 

Desde sus fortalezas es la filosofía la que se encarga de sustentar a la educación marcando su camino y fortaleciendo todos sus métodos y bases, con lo que la convierte en el gran catalizador de todos los grandes cambios que se puedan dar en la sociedad, con la intención de abrirse camino entre los cambios sociales que se encuentran sujetos a la evolución de la forma más libre. 

Entre la filosofía y la educación, la historia desarrolló de manera intratable un lazo que no puede ser disuelto, razón por la cual el paso del tiempo se ha encargado de fortalecerlas sobretodo en el momento en que se requiere que sirvan como soporte a todos esos pensamientos ideológicos que el ser humano se ha encargado de instaurar en la sociedad. 

En medio de tal sincronización, la educación es la encargada de poner a su alcance los diversos métodos filosóficos con la idea de adentrarnos  y envolvernos en ese placer placer extremo por el saber que se sustenta en la infinita flexión a la que nos conduce su definición ante una incansable búsqueda del conocimiento y de la verdad. 

Pero si sólo tomamos a la filosofía como punto focal, su propósito es que la vida presente una mejor comprensión de sí misma, a consecuencia de ello la educación osa a ser el sendero primordial y más eficaz al momento de alcanzar la comprensión del mundo que habitamos. 

Por medio del conocimiento filosófico es que alcanzamos todas esas herramientas y conocimientos que funcionan de soporte en el sector educativo, pero también de cualquier sector en donde las jerarquías funcionen como el motor de empuje. En las últimas décadas, los avasallantes avances tecnológicos han arropado a la filosofía, y a la educación lo que ha provocado un verdadero estancamiento en sus variadas formas con las que se puede llegar a los individuos y a su entorno. 

La filosofía y la tecnología como una alianza 

Ya ha sido más de medio siglo, en el que la tecnología ha invadido nuestro día a día sin nuestra oposición, con la que el más mínimo sector donde actúa el hombre no se encuentra exento de ella, marcando el compás del hombre, por lo que se ha convertido en la herramienta más importante cuando se trata de transmitir contenidos diseñados para el ámbito educativo. 

Aunque se hace importante señalar que la educación suele perder su finalidad si sólo se emplea a través de la tecnología, ya que sólo sería un método más empleado y con ello, la forma menos idónea de llegarle al ser humano.  En la actualidad el docente se ve embarcado en un exigente nivel donde es de suma importancia manejar conocimientos aunque sean básicos del manejo de la gran diversidad de tecnologías y con ello, de su metodología pues de ello se trata la actual didáctica.