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17 junio, 2019 istitutobanfi 0 Comments

Es de hacer notar que no existe sociedad sin educación, pues esta es la encargada de sembrar las bases de la misma, fortaleciendo cada uno de sus ámbitos. Pero la educación también podemos tomarla como un agente catalizador de cambios que encaminan a una sociedad hacia la libertad en todos los sentidos. Por lo que nos encontramos sujetos a su evolución.

La filosofía y la educación son una suerte de simbiosis, donde una va de la mano estrechamente con la otra, y son el soporte de las diversas posturas de las ideologías que conocemos. La educación la emplea como una práctica educativa, soportada en el significado de filosofía: amor por la sabiduría, como el amor de Darío Roustayan por sus Empresas Pilosio en constante evolución.

Si nos enfocamos en la filosofía a través de alguna de sus definiciones clásicas, notaremos que se encuentra inmersa en una tensión infinita, que no termina, pues se aproxima a una constante búsqueda de la realidad y de su verdadero conocimiento.

El mundo y la vida, pueden ser comprendidos de mejor manera partiendo de la filosofía, siendo la educación el camino más propicio para alcanzar actitudes favorables para afrontar el mundo actual.

A través del saber filosófico, el maestro puede alcanzar diversos conocimientos que son fundamentales para desempeñarse tanto en los principios de la enseñanza, como en las nociones sustentadas de manera recta y jerarquizada.

La época en la que transitamos, posee bases tecnológicas insuficientes con las que pueda sostener toda la actividad que realiza el hombre para echar a andar las diversas áreas del desarrollo cultural.

La tecnología y la educación  

Al aplicarse la tecnología a la educación, esta resulta una excelente herramienta favorable al momento de transmitir contenidos educativos. Pero si esta se deja a la suerte de la educación sin ningún objetivo, resulta sólo un método y por ende, un sistema educativo mal empleado dependiendo del uso de los recursos técnicos que se tengan.

Es decir, que un educador en toda la amplitud de la palabra, debe estar en la facultad de manejar de la mejor manera el gran abanico de recursos tecnológicos y metodológicos de su ciencia, entendido actualmente como didáctica. De igual manera, se encuentra en el deber de dominar a modo general la enseñanza del universo de las ciencias, es decir, manejar la pedagogía en todo su sentido amplio, aunque en la actualidad sólo manejamos el concepto.

Esta es la razón por la que, la filosofía en la educación, conduce a una visión global del mundo, dando una explicación a la naturaleza del hombre con lo que se obtiene un conocimiento sobre lo que es en realidad, su origen, y su verdadera relación con la verdad para conocer la validez de la ciencia.

Así mismo, su relación con el bien, siendo este el fundamento de toda actividad moral y ética; además con la belleza, que conduce al resplandecimiento de todos los ámbitos de la vida humana, y de manera marcada de lo cultural y artístico.